martes, 29 de enero de 2013

Ella...

Otra mañana cualquiera, despierta de su sueño, deseando volver a la cama...

Se viste, botines de tacón con plataforma negros, calzas altas azules de rombos, medias grises transparentes para ocultar los cortes, shorts negros, una camisa blanca, abrochada hasta el último botón, con un camafeo blanco y negro, un suéter ancho, gris azulado de ochos, largo, chaqueta de ante azul marino, de su abuelo, grande, guantes de huesos...

Se peina el pelo un poco, separa el flequillo del resto con una diadema azul marino, se hizo dos trenzas bajas, tenía el pelo corto, no más largo que sus hombros, cortado a capas, con flequillo emo, un poco ondulado, no le daba tiempo a plancharlo...

Se maquilla, sin base, solo perfila sus ojos y pinta sus pestañas, un poco de brillo transparente en sus labios ya de por si rojizos, sus ojos marrones y grandes estás brillantes, húmedos, el maquillaje se le corre un poco...

Se pone la mochila negra a la espalda, y el bolso de sex pistols, sale a la calle y comienza el día...

Se fuma un cigarro de camino al instituto, llega temprano...

Aún huele a alcohol de la noche anterior, es martes, sus compañeras la saludan como si no pasara nada, ella finge estar bien, aunque es más que evidente que no, su amiga se sienta junto a ella todo el día, ella no es capaz ni de dibujar, está bloqueada, le ama, pero el a ella no, no puede reaccionar, en su cabeza dan vueltas los días que ha pasado pensando en el, le ama, no deja de pensar en el, su amiga le aconseja mil veces que le olvide, que se aleje de el, le dice que es un gilipollas, pero ella no puede olvidar tan fácilmente...

Su amiga la abraza, esperando que se le pase...

Llega el primer patio, no almuerza, bromea como si no pasara nada, acaba el patio, van a optativa, están viendo Batman en inglés práctico, se queda pensando otra vez en el, ni siquiera lo había dejado de hacer en ningún momento.

Llega el segundo patio, tampoco toma nada, está sentada en el pupitre, sola, coge el móvil, tuitea un rato y lo guarda, empieza la clase, ella está sola, por dentro y por fuera, su amiga se da cuenta, se sienta junto a ella y la abraza, le pregunta como está, ella dice que está bien, ella no le cree, e insiste... Vuelve a decirle que el es un gilipollas, que ella merece alguien que le demuestre que le importa...

Salen de clase, se sientan en la esquina a fumar, acaba el cigarro y vuelve a su casa, sola... Una amiga suya la espera en la esquina de su casa, hablan hasta que tiene que entras en clase, ella se va a su casa...

Entra, saluda a sus padres, enciende el ordenador y pone música, se tumba en la cama, no puede comer, tiene el estómago cerrado...

Mira los dibujos de su pared, el está por todas partes, le persigue... Está destrozada, se siente sola, se siente insignificante, saca de su armario una botella de whisky y da un largo trago, para tragar sus pastillas, los antidepresivos la calman un poco y es incapaz de llorar...

Escribe, escucha música, dibuja un rato, lo deja todo a medias...

Se le va pasando el efecto con las horas, llora, llora hasta no poder seguir, escribe lo que siente, tiene ganas de morir, piensa en saltar del balcón, piensa en la ironía que sería que la chica del balcón se tirara del balcón, siente que su vida no vale nada, busca una cuchilla, ve la pulsera de promesas que hizo, se siente incapaz de romperlas, de defraudar a esas personas... la deja donde estaba y sigue llorando...

Escribe todo lo que ha sentido en el día en su blog mientras se fuma un cigarro, pone una foto en la entrada y lo publica...


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